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Cuidado de la piel: señales, hábitos y consultas frecuentes

Podcast OSDEPYM
En el episodio 23 del Podcast OSDEPYM, la Dra. Paola Marzovilla, dermatóloga de Centros Médicos OSDEPYM, conversa con Pierina Escalante sobre los hábitos que ayudan a cuidar la piel, las señales que justifican una consulta y la importancia de adaptar cada rutina a las necesidades de cada persona.

La piel nos acompaña durante toda la vida y funciona como una barrera frente a numerosos factores externos. Por eso, cuidarla implica mucho más que una cuestión estética: incorporar hábitos adecuados y prestar atención a sus cambios puede contribuir a prevenir diferentes afecciones.

En el episodio 23 del Podcast OSDEPYM, Pierina Escalante conversó con la Dra. Paola Marzovilla, médica dermatóloga de Centros Médicos OSDEPYM, sobre los cuidados que podemos incorporar durante todo el año, las características de las pieles secas o sensibles, la protección frente al sol y las señales que indican que es momento de realizar una consulta dermatológica.

La piel y su función como barrera

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y constituye una barrera fundamental frente al medio externo. Mantenerla en buenas condiciones ayuda a protegerla frente a cambios ambientales y otros factores que pueden alterar su equilibrio.

Durante la entrevista, la Dra. Marzovilla explicó que existen distintas señales que pueden indicar una alteración de esa barrera cutánea, entre ellas la sequedad, el enrojecimiento y la picazón.

Cuando estas molestias aparecen o persisten, la consulta con un profesional permite evaluar qué está sucediendo y definir el cuidado indicado para cada caso. Por ejemplo, una sequedad que no mejora con productos hidratantes habituales puede necesitar un abordaje específico en lugar de continuar probando diferentes productos sin orientación profesional.

Piel seca y sensible: cada persona necesita un cuidado diferente

La predisposición a tener una piel seca, sensible o reactiva puede estar relacionada con diferentes factores, entre ellos características genéticas y condiciones ambientales.

Los cambios bruscos de temperatura, el frío, los baños con agua demasiado caliente y determinados productos pueden contribuir a alterar la barrera cutánea. Por eso, además de la hidratación, la especialista destacó la importancia de incorporar hábitos cotidianos adecuados.

Entre ellos mencionó realizar duchas breves con agua tibia, utilizar productos de limpieza apropiados, hidratar la piel y elegir prendas de algodón para el contacto directo con el cuerpo.

La indicación concreta debe adaptarse a cada persona. Si existe picazón, ardor, descamación, enrojecimiento u otra molestia, es importante consultar con un médico dermatólogo para determinar la causa y el tratamiento correspondiente.

Rutinas sencillas y adaptadas a cada piel

Uno de los temas centrales del episodio fue el crecimiento de las rutinas de cuidado difundidas a través de redes sociales.

La Dra. Marzovilla advirtió sobre el uso excesivo de productos cosméticos y principios activos sin una indicación adecuada. Productos como ácidos o retinoides pueden tener aplicaciones dermatológicas, pero su utilización depende del tipo de piel, de sus características y de las necesidades particulares de cada paciente.

Como punto de partida para el rostro, la especialista propone una rutina sencilla basada en tres pasos: limpieza, hidratación y fotoprotección.

A partir de allí, un dermatólogo puede determinar si corresponde incorporar otros productos según la edad, las características de la piel o la presencia de alguna afección específica.

Lunares y manchas: prestar atención a los cambios

Observar la propia piel también cumple un papel importante. La aparición de una lesión nueva o los cambios en una mancha o lunar existente son datos que conviene comunicar durante la consulta.

La dermatóloga explicó la conocida regla “ABCDE”, que permite prestar atención a características como la asimetría, los bordes, el color, el diámetro y la evolución de una lesión.

También mencionó como motivos de consulta aquellas lesiones que pican, sangran, no cicatrizan o presentan modificaciones perceptibles con el tiempo.

La observación personal complementa el control profesional. En la consulta, el dermatólogo puede realizar una evaluación con dermatoscopía y definir la frecuencia de los controles de acuerdo con las características, antecedentes y factores de riesgo de cada paciente.

Protección solar durante todo el año

La fotoprotección ocupa un lugar central dentro del cuidado de la piel y debe sostenerse más allá de los meses de verano.

La piel continúa expuesta a radiación ultravioleta durante todo el año. Por este motivo, la Dra. Marzovilla recomienda incorporar el protector solar como parte de la rutina cotidiana y aplicarlo en las zonas expuestas, incluyendo áreas que a veces quedan olvidadas, como las orejas, el cuello, el escote y el dorso de las manos.

También destacó la importancia de complementar el protector con medidas físicas: buscar la sombra, utilizar sombreros, anteojos de sol y prendas que ayuden a reducir la exposición.

La exposición acumulada a lo largo de los años puede favorecer la aparición de manchas, signos de fotoenvejecimiento, lesiones precancerosas y cáncer de piel. Por eso, la protección frente al sol constituye un hábito preventivo que debe acompañarnos en las distintas etapas de la vida.

¿Cómo proteger la piel de los niños?

La piel infantil requiere cuidados particulares. Según explicó la especialista, durante el primer año de vida se priorizan las medidas físicas de fotoprotección, evitando la exposición directa y utilizando sombra, sombreros y otras barreras adecuadas.

A partir del año pueden incorporarse fotoprotectores específicamente formulados para niños. La elección del producto y la forma de aplicación deben adecuarse a la edad y a las características de cada niño, siguiendo siempre las indicaciones de su pediatra o dermatólogo.

Además, es importante recordar que utilizar protector solar no habilita una exposición prolongada. Evitar los horarios de mayor radiación y recurrir a medios físicos continúa siendo parte fundamental del cuidado.

Alimentación, hidratación y descanso también influyen

El cuidado de la piel incluye también hábitos vinculados con el bienestar general.

Durante el episodio, la Dra. Marzovilla destacó la importancia de mantener una alimentación equilibrada, incorporar frutas y verduras, beber agua y sostener un descanso adecuado.

Dormir alrededor de siete u ocho horas y cuidar los momentos de descanso puede repercutir en el aspecto y la calidad de la piel. La especialista explicó además que factores emocionales y hormonales pueden manifestarse a través de diferentes cambios cutáneos.

Por eso, una buena rutina dermatológica se integra con hábitos cotidianos que acompañen el bienestar general.

Mirá el episodio completo

En este nuevo episodio, Pierina Escalante conversa con la Dra. Paola Marzovilla, dermatóloga de Centros Médicos OSDEPYM, para profundizar sobre el cuidado cotidiano de la piel, la fotoprotección, los lunares y manchas, las rutinas de skincare y los hábitos que pueden ayudar a mantener una piel saludable.

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Conclusión

Cuidar la piel implica observar sus cambios, sostener hábitos cotidianos adecuados y comprender que sus necesidades pueden modificarse con el paso del tiempo.

Como explicó la Dra. Paola Marzovilla en el episodio 23 del Podcast OSDEPYM, una rutina sencilla, la hidratación, la protección frente al sol y la consulta dermatológica son pilares para acompañar el cuidado de la piel durante todo el año.

Ante cualquier cambio, síntoma persistente o duda sobre productos y tratamientos, la evaluación de un médico dermatólogo permite establecer las indicaciones y los controles adecuados para cada persona.

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