Las bajas temperaturas, el mayor tiempo en ambientes cerrados y la circulación de virus respiratorios hacen que el invierno sea una de las épocas del año con más consultas médicas. Para comprender por qué ocurre esto y qué medidas pueden ayudar a prevenir complicaciones, Pierina Escalante conversó con la Dra. Ana Castellano, médica pediatra de Centros Médicos OSDEPYM, en un nuevo episodio del Podcast OSDEPYM.
Durante la charla, la especialista explicó cuáles son las enfermedades respiratorias más frecuentes, cómo identificar señales de alerta y qué hábitos cotidianos pueden contribuir al cuidado de la salud de toda la familia.
¿Por qué aumentan las enfermedades respiratorias en invierno?
Según explicó la Dra. Castellano, el principal motivo es que durante los meses más fríos las personas permanecen más tiempo en espacios cerrados, con menor circulación de aire y una mayor concentración de virus respiratorios.
Por eso, una de las recomendaciones más importantes es mantener la ventilación de los ambientes, tanto en hogares como en escuelas, oficinas y otros espacios de uso cotidiano.
La especialista remarcó que abrir las ventanas regularmente permite renovar el aire y reducir las probabilidades de transmisión de infecciones respiratorias.
Los niños y las infecciones respiratorias
Los niños suelen presentar una mayor frecuencia de enfermedades respiratorias debido a que su sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo y porque comparten muchas actividades en espacios cerrados, especialmente en jardines y escuelas.
Además, la convivencia cercana, el intercambio de objetos y la dificultad para sostener hábitos de higiene de manera constante favorecen la circulación de virus respiratorios entre los más pequeños.
Síntomas frecuentes y señales de alerta
La pediatra explicó que los cuadros respiratorios suelen comenzar con congestión nasal, secreción nasal, tos, estornudos y, en algunos casos, fiebre. Sin embargo, aclaró que la presencia de fiebre durante varios días no siempre implica gravedad y que cada situación debe evaluarse de manera integral.
Entre las señales de alerta que justifican una consulta médica inmediata mencionó:
- Dificultad para respirar.
- Respiración agitada o con esfuerzo.
- Hundimiento de los espacios entre las costillas al respirar.
- Imposibilidad para alimentarse adecuadamente.
- Alteraciones importantes del estado general.
- Somnolencia excesiva o falta de respuesta habitual.
- Fiebre persistente acompañada de deterioro clínico.
La especialista destacó que los padres suelen reconocer cuando un niño se encuentra diferente a lo habitual y recomendó confiar también en esa observación cotidiana.
Broncoespasmos y complicaciones respiratorias
Durante el invierno también aumentan las consultas por broncoespasmos, especialmente en niños con predisposición previa o durante infecciones virales que afectan las vías respiratorias.
En estos casos, la dificultad respiratoria, la imposibilidad de dormir o alimentarse correctamente y la presencia de esfuerzo respiratorio son algunos de los indicadores que requieren evaluación médica sin demora.
Ventilar los ambientes también es prevención
Uno de los conceptos más reiterados durante la entrevista fue la importancia de la ventilación.
La Dra. Castellano señaló que mantener los ambientes completamente cerrados para conservar el calor puede favorecer la circulación de virus y aumentar el riesgo de contagios. También advirtió sobre los riesgos asociados al uso inadecuado de sistemas de calefacción y a la exposición al monóxido de carbono.
Como recomendación general, sugirió abrir las ventanas diariamente para permitir la renovación del aire y evitar ambientes excesivamente cerrados durante largos períodos.
Vacunación: una herramienta fundamental
Otro de los ejes centrales de la conversación fue la vacunación.
La especialista recordó la importancia de mantener actualizado el Calendario Nacional de Vacunación y destacó especialmente el papel de las vacunas destinadas a prevenir enfermedades respiratorias, tanto en niños como en embarazadas, adultos mayores y personas con factores de riesgo.
También remarcó que las vacunas permiten desarrollar defensas específicas frente a distintos microorganismos y constituyen una de las herramientas de prevención más eficaces disponibles en la actualidad.
El valor de los controles médicos preventivos
Además de las vacunas, la Dra. Castellano hizo hincapié en la importancia de los controles médicos periódicos.
Explicó que muchas enfermedades pueden detectarse tempranamente gracias a las consultas preventivas y que la atención médica no debe limitarse únicamente a la aparición de síntomas o enfermedades.
En el caso de los niños, destacó el valor de los controles de salud programados, mientras que para los adultos recomendó sostener consultas periódicas con el médico de cabecera y realizar los estudios que sean indicados por los profesionales.
Inteligencia artificial, redes sociales y consulta médica
Durante el episodio también se abordó el uso de internet, redes sociales e inteligencia artificial para buscar información sobre síntomas o tratamientos.
Si bien reconoció que estas herramientas pueden aportar información general, la Dra. Castellano subrayó que ninguna puede reemplazar una consulta médica, ya que cada paciente presenta características particulares y requiere una evaluación individualizada.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de la automedicación y recomendó siempre consultar con profesionales de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
Mirá el episodio completo
Si querés conocer más sobre prevención de enfermedades respiratorias, vacunación, señales de alerta y cuidados para toda la familia durante el invierno, te invitamos a escuchar el episodio completo del Podcast OSDEPYM con la Dra. Ana Castellano y la conducción de Pierina Escalante.
Conclusión
La salud respiratoria durante el invierno requiere una combinación de medidas simples pero efectivas: ventilación adecuada, lavado de manos, buena alimentación, hidratación, descanso y vacunación.
Tal como destacó la Dra. Ana Castellano durante el episodio, la prevención y los controles médicos oportunos continúan siendo herramientas fundamentales para proteger la salud de niños, adolescentes y adultos durante la temporada de mayor circulación de enfermedades respiratorias.
